This article will take approximately 34 minutes to read. Don't have the time right now? No worries. Email the ad-free version of the article to yourself and read it later!
Mudarnos a Tailandia fue una experiencia emocionante y, al mismo tiempo, estresante para mi familia y para mí. Emocionante porque era la culminación de un plan de siete años; estresante porque viajábamos con un bebé de seis meses.
Y para colmo, nuestro vuelo de Nueva York a Hong Kong se retrasó. La aerolínea nos reubicó en otro vuelo que pasaba primero por Seúl, luego por Hong Kong y finalmente por Bangkok.
Mi hija de seis meses se portó como una campeona. Yo, no tanto.
Pero antes de aquel último día que pisé suelo estadounidense en 2014, tuvimos que hacer una planificación exhaustiva y resolver muchos cabos sueltos antes de partir hacia Tailandia.
Esta guía te dará una buena idea de cómo es mudarse de Estados Unidos a Tailandia con toda la familia. E incluso si no vienes con tu pareja o tus hijos, la mayor parte de lo que leerás aquí te servirá igualmente.
Contents
Puntos clave
- Reserva un buen colchón de ahorros antes de partir. Un estilo de vida moderado en Bangkok cuesta alrededor de 45.000 THB al mes para una persona sola, o 80.000 THB para una familia: ten al menos 6 meses de eso reservados antes de dejar tu trabajo.
- Paga las deudas con intereses altos antes de mudarte. Lo que dejas de pagar en intereses se convierte en ahorro para financiar la transición.
- Organiza tus cuentas bancarias antes de salir. Avisa a tu banco estadounidense de que vivirás en el extranjero a largo plazo, añade a un familiar de confianza a tu cuenta y utiliza un servicio como Wise para enviar dinero a Tailandia: las tarjetas de cajero se desactivan con frecuencia, casi siempre en el peor momento.
- No prescindas del seguro médico solo porque la sanidad tailandesa sea más barata que en casa. El autor de este artículo lo hizo al principio, más tarde le diagnosticaron un tumor cerebral en Tailandia y el seguro cubrió la mayor parte de los costes.
- No te comprometas con un barrio hasta tener trabajo. El tráfico de Bangkok es tan intenso que el lugar donde trabajas debería determinar en gran medida dónde vives.
- Alojarte con la familia al llegar puede ahorrarte dinero, pero suele generar tensiones. Prevé tener tu propio espacio a los pocos meses: normalmente hace que la relación de todos sea más sana.
- Es normal que la familia en casa se resista a la idea. La forma más eficaz de convencer a los más escépticos es traerlos de visita a Tailandia: muchos de los que vienen una vez acaban queriendo quedarse.
Sobre mí
Mi pasión por Tailandia empezó con el Muay Thai. Vine por primera vez en 2007 para entrenar en el gimnasio Kaewsamrit de Talingchan durante poco más de dos semanas. Pero en algún punto de esos diecisiete días me picó el gusanillo. Es el mismo que le pica a la mayoría de extranjeros que visitan Tailandia y que nos lleva a hacer cosas como, no sé, dejar una carrera de 100.000 USD y quince años en la comodidad de la América corporativa por una vida más aventurera en las tierras místicas del sudeste asiático (lo de místico es solo temporal).
Durante esos diecisiete días en el gimnasio conocí a un chico llamado Phil. Había vendido todo lo que tenía en su país para cumplir el sueño de convertirse en uno de los mejores luchadores extranjeros de Muay Thai en Tailandia. También conocí a otro llamado Travis que había hecho lo mismo. Todas mis conversaciones giraban en torno a la idea de «vivir tus sueños». Hasta la litera en la que dormía tenía escrito «vive tus sueños». No podía escapar de esa idea.
Cuando volví a Estados Unidos y me di mi primera ducha caliente en más de dos semanas, empecé a cuestionarme mi vida. ¿De verdad quería trabajar para una gran empresa estadounidense? ¿Quería deslomarme el resto de mi carrera profesional solo para mirar atrás con arrepentimiento?
No podía terminar así. Así que escribí un plan. Volvería a estudiar, sacaría un título en Filología Inglesa y después me mudaría a Tailandia para enseñar inglés. Estudié a tiempo parcial mientras seguía trabajando en la empresa. Y cada año hacía otro viaje largo a Tailandia: un mes aquí, dos meses y medio allá, tres semanas por otro lado.
Cada vez que volvía de esos viajes anuales a Tailandia, iba al restaurante tailandés del barrio para calmar mi antojo de comida y cultura tailandesas. Allí conocí a la que sería mi esposa, originaria de Tailandia y con ganas de volver. Cinco años después nos casamos y tuvimos a nuestra primera hija.
Antes de mudarte
Es importante resolver, mientras aún estás en Estados Unidos, todos los asuntos importantes que ya no podrás gestionar una vez en Tailandia. Conviene tenerlos listos antes de comprar los billetes de avión y tramitar el visado. Estas son algunas de las cuestiones más importantes:
Saldar deudas
Parte de mi plan a siete años consistía en saldar todas nuestras deudas. No es que mi esposa y yo tuviéramos muchas: solo la letra del coche, dos tarjetas de crédito y la hipoteca, pero me di cuenta de que los intereses mensuales de esos pagos podrían haber ido directamente a nuestros ahorros para Tailandia.

Así que empezamos a pagar primero las deudas con el interés más alto, que era la letra de mi coche (el de mi esposa ya estaba pagado). Cada pocos meses hacía pagos extra para acelerar el proceso, y en cuanto liquidé esa deuda pude ahorrar 500 USD adicionales al mes durante varios años.
Al mismo tiempo, empezamos a usar las tarjetas de crédito solo para emergencias. Nos habíamos acostumbrado a usarlas por pura comodidad y, aunque pagábamos el saldo íntegro cada mes, no queríamos tener esa deuda pendiente sobre nuestras cabezas.
Un año antes de mudarnos a Tailandia cancelamos las tarjetas de crédito y las cortamos en pedazos. Fue liberador. Sé que hay quien te dirá que conserves las tarjetas para acumular puntos y volar o comer gratis. Suena genial. Pero, en mi opinión, la deuda es el diablo. Si no puedo pagar algo en efectivo, tendrá que esperar. Es una de las pocas normas financieras que seguimos como familia, y no estoy dispuesto a saltármela.
La única deuda de la que no pudimos deshacernos antes de mudarnos a Tailandia fue la hipoteca.
Mantenernos prácticamente libres de deudas nos permitió ahorrar lo suficiente para dar el salto a la vida en Tailandia. Y, sinceramente, con la perspectiva de los años, evitar las deudas fue una de las mejores decisiones que pudimos tomar como familia a largo plazo.
Ahorrar dinero
Hay que tener presente que llegas a un país nuevo y empiezas de cero, y que establecerte de verdad puede llevar tiempo. Cuanto más tiempo llevas aquí, más fácil se vuelve todo y más oportunidades surgen. Pero mientras tanto puedes enfrentarte a imprevistos, falta de trabajo y demás.
Si quieres mudarte a Tailandia, vas a necesitar ahorros. A menos que ya tengas un trabajo asegurado para cuando llegues, no cuentes con ingresos durante los primeros meses.
¿Y cuánto deberías ahorrar? Depende de cuántos seáis y de qué estilo de vida quieras llevar.
Yo diría que un estilo de vida moderado en Tailandia te costaría unos 45.000 THB al mes, haciendo algunos pequeños sacrificios. Son unos 1.450 USD mensuales. Siguiendo la regla estadounidense del fondo de emergencia de seis meses, necesitarías unos 8.700 USD ahorrados. Eso te permitiría aguantar si no encuentras trabajo en seis meses, aunque dudo que te cueste tanto encontrar trabajo en Tailandia.
Si vienes con tu familia, te recomendaría presupuestar unos 80.000 THB al mes, o 2.600 USD. Eso eleva tu fondo de emergencia de seis meses a 15.600 USD, aunque yo diría que con 12.000 USD sería suficiente.
Puede que otras personas te den cifras distintas. Pero, después de haber pasado por el proceso y de haber tenido algún que otro imprevisto en Tailandia, mi consejo es que ahorres para el fondo de emergencia: ahorra, ahorra y ahorra.
Tu estrategia de ahorro dependerá de tu situación financiera, pero yo ahorraría al menos la cantidad que he mencionado antes, más si es posible. Porque nunca sabes qué puede pasar. Y si ocurre algo importante, como cuando mi esposa tuvo a nuestra segunda hija en Tailandia, querrás tener el dinero para cubrirlo.
¿Y si no puedes ahorrar tanto? Mirando atrás, me cuesta imaginar cómo habría sobrevivido mi familia esos primeros meses en Tailandia sin unos ahorros adecuados. Pero es posible. Si mantienes un nivel de vida muy bajo y llegas a Tailandia con unos pocos miles de dólares, puedes hacerlo funcionar. Pero ¿cómo?
¿Recuerdas cuando conseguiste tu primer apartamento o te fuiste a la universidad? Vivías a base de fideos instantáneos, ¿verdad? Pues en Tailandia tenemos los Mama.
Dar la noticia
Tanto mis compañeros como mis jefes sabían que Tailandia estaba en mi radar. Durante siete años seguidos usé casi todas mis vacaciones para viajar a Tailandia. Y cuando se me acababan los días libres, pedía una excedencia sin sueldo para satisfacer mi antojo. Hablé muchas veces de mi deseo de mudarme, y todo el mundo sabía que era solo cuestión de tiempo. Y un día, ese momento llegó.
Cuando entregué mi carta de renuncia, las reacciones fueron variadas. La mayoría de mis compañeros y jefes se alegraron por mí. Al fin y al cabo, seguro que ellos también tenían sus propios sueños, y ahí estaba yo, cumpliendo el mío. Recibí muchos abrazos, apretones de manos, buenos deseos y promesas de mantener el contacto, e incluso algunas visitas a lo largo de los años.
Mi familia también sabía que quería mudarme a Tailandia, así que no me pusieron ninguna pega. Apoyaron mi decisión y se alegraron de que siguiera mi corazón. Mi madre había visitado Tailandia una vez, a finales de los noventa, cuando mi primo rodaba una película en Bangkok. Ahora que vivo aquí, tiene la oportunidad de volver a experimentar Tailandia, y viene al menos una vez al año desde que nos mudamos.
Mis amigos también se alegraron por mí, aunque escuché muchos comentarios del tipo «ojalá pudiera hacer eso». Si estás leyendo esto ahora y piensas lo mismo, soy la prueba viviente de que se puede lograr, sin importar quién seas. Si de verdad quieres conseguirlo, encontrarás la manera.
Pero puede que tú no recibas el mismo apoyo que yo. Al fin y al cabo, los estadounidenses están bastante desconectados de lo que ocurre en Tailandia. Las únicas noticias sobre el país que llegan a suelo estadounidense suelen ser sobre golpes militares, pederastas y muertes extrañas de gran repercusión.
Y como Tailandia fue aliada de Estados Unidos durante la guerra de Vietnam, cuando mencionas el país a alguien que sirvió allí, su primer comentario suele ser sobre las famosas «peceras», esos locales de contenido sexual donde se elige a una chica detrás de un cristal.
Si los estadounidenses supieran que la vida en Tailandia transcurre igual que en Estados Unidos, con gente que va a trabajar, va al colegio y hace las mismas rutinas cotidianas, tal vez verían las cosas de otra manera. Aunque, pensándolo bien, si fuera así, quizás tú tampoco querrías mudarte aquí.
Entonces, ¿cómo convences a tu familia de que estarás bien en Tailandia? ¿Cómo convences a tu pareja de que deje su vida en Estados Unidos por una vida en Tailandia? Yo diría que la única manera es mostrarles todo lo que hace que vivir en Tailandia merezca tanto la pena.
La forma más sencilla de convencer a tu familia de que Tailandia es un gran lugar para mudarse es enseñarles los artículos de Expat Den. Pero si no es suficiente, quizás tengas que recurrir a medidas más extremas.
Esto significa que quizás tengas que traer a tu familia a Tailandia para que vivan el país de primera mano. Mi madre, por ejemplo, ha mostrado cada vez más interés en pasar temporadas más largas aquí, e incluso ha mirado casas. Su plan, dice, es acabar pasando seis meses en Tailandia y otros seis en Estados Unidos.
Ocuparte de tu propiedad
¿Tienes una propiedad en Estados Unidos? Entonces tendrás que decidir qué hacer con ella antes de mudarte a Tailandia. ¿La vendes o la alquilas?
En primavera y verano, ¿quién va a cortar el césped? En otoño, ¿quién va a rastrillar las hojas? Cuando nieve, ¿quién va a quitar la nieve? Y eso es solo el exterior; dentro de la casa también acabarán surgiendo problemas.
Una casa es una gran responsabilidad, y si no estás cerca para ayudar cuando algo falla, o si no tienes a alguien de confianza que la cuide por ti, la propiedad puede convertirse en un problema serio.
No quiero desanimar a nadie que tenga una propiedad y quiera alquilarla, pero puede acabar siendo más un quebradero de cabeza que otra cosa, sobre todo si intentas gestionarla viviendo al otro lado del mundo.
Mi esposa y yo probamos a alquilar nuestra propiedad durante un tiempo. Pero tras seis meses viviendo en Tailandia, sin forma de resolver rápidamente los problemas con la casa y los inquilinos, decidimos venderla.
Aun así, conozco a gente de Estados Unidos a la que le va muy bien alquilando su propiedad mientras vive en Tailandia. Si consigues que te funcione, chapó.
Mudarse a Tailandia
Ahora que la planificación y los preparativos han quedado atrás, es hora de empezar la mudanza de verdad. Y esta empieza con el vuelo.
Reservar los vuelos
Soy fan de Cathay Pacific. Siempre lo he sido y siempre lo seré. He volado con ellos en seis de mis siete viajes a Tailandia. Antes solía reservar a través de Expedia, pero para este viaje, como teníamos requisitos muy concretos, llamé a Cathay y reservé directamente por teléfono.
Sabía que quería un billete solo de ida para mí y para mi familia, porque no teníamos planes de volver a Estados Unidos a corto plazo. Sabía que mi hija y mi esposa podrían conseguir billetes solo de ida porque tenían pasaporte tailandés, pero había oído versiones contradictorias sobre los billetes de solo ida para quienes no lo tienen.
Cuando llamé a Cathay, me dijeron que no habría problema. Como tenía previsto tramitar un visado de matrimonio en Nueva York, podía comprar el billete solo de ida. El representante de Cathay me dijo que mostrara el visado en la puerta de embarque si alguien me preguntaba por el billete de vuelta.
Reservé un billete para mi esposa y para mí, añadí una cuna abatible por 200 USD extra para nuestra hija (que no tuvo precio) y listo. Era principios de febrero y ya estaba todo preparado para salir el 4 de abril de 2014.
Visados y pasaportes
Con los billetes ya reservados, nos pusimos manos a la obra con los visados y los pasaportes. Aunque mi esposa vivía en Estados Unidos, había nacido en Tailandia, así que no necesitaba visado. Pero mi hija necesitaba sus pasaportes tailandés y estadounidense, y yo necesitaba mi visado tailandés.

Tuvimos que entregar a la embajada tailandesa los siguientes documentos:
- una copia del pasaporte tailandés de mi esposa
- una copia de la partida de nacimiento tailandesa de mi esposa
- una copia de la partida de nacimiento estadounidense de mi hija
- una copia certificada de la partida de nacimiento estadounidense de mi hija traducida al tailandés*
- una copia certificada de nuestro certificado de matrimonio estadounidense
- una copia certificada de nuestro certificado de matrimonio estadounidense traducida al tailandés*
Ten en cuenta que cada embajada tailandesa puede tener procedimientos y requisitos documentales distintos. Lo mejor es contactar directamente con ellos para confirmarlo; normalmente te facilitarán una lista de los documentos necesarios. Es un trámite sencillo.
*No puedes traducir un documento tú mismo, aunque tengas familia tailandesa. Tienes que contratar a un traductor profesional de tailandés en Estados Unidos.
El pasaporte tailandés de mi hija costó 40 USD.
En mi caso, pensé que lo mejor era solicitar un visado no inmigrante tipo O por matrimonio en la embajada tailandesa de Nueva York. Y eso es lo que hice.
Si no tienes cónyuge tailandés como yo, deberías explorar otras opciones de visado en Tailandia. La vía más sencilla es el visado DTV.
Y estos son los documentos que tuve que presentar:
- mi pasaporte
- una copia del pasaporte tailandés de mi esposa
- una copia de la partida de nacimiento tailandesa de mi esposa
- una copia certificada de nuestro certificado de matrimonio estadounidense
- una copia certificada de nuestro certificado de matrimonio estadounidense traducida al tailandés*
*Mi esposa no podía traducir ella misma nuestro certificado de matrimonio. Tuvo que contratar a un traductor profesional de tailandés en Estados Unidos.
El visado de un año de entradas múltiples costó 200 USD.
Una semana más tarde, la embajada me dio un visado de entradas múltiples válido por un año, con el que podría permanecer en Tailandia hasta doce meses.
Enviar tus pertenencias
Ya has saldado tus deudas y ahorrado lo suficiente para mudarte a Tailandia. Ya se lo has contado a todo el mundo y has tomado la gran decisión sobre qué hacer con tu propiedad. Tienes el visado y hasta has comprado los billetes de avión.
Eso significa que tu gran mudanza se acerca, y tendrás que empezar a pensar en los detalles: qué conservar, de qué deshacerte y cómo vas a enviar tus pertenencias a Tailandia.
Soy bastante minimalista, así que detesto tener demasiadas «cosas». Y, sinceramente, si me hubiera mudado a Tailandia solo, habría llegado con mi mochila y unas chanclas.
Pero como familia, había cosas que teníamos que enviar, porque aquí nos habría costado más del doble comprarlas de nuevo. Y aun con el coste del envío, seguía saliendo más barato que comprarlas otra vez en Tailandia.
Para decidir qué enviar a Tailandia, nos hicimos una sola pregunta: ¿costaría más comprar esto de nuevo aquí? Si la respuesta era sí, lo enviábamos.
Entre lo que enviamos había sillas para el coche y otras cosas necesarias para criar a un bebé con seguridad. Yo envié mis bicicletas de carretera, que en Tailandia habrían costado casi el doble, libros y mi equipo de fotografía: trípodes, sliders y demás. Mi esposa envió su equipo de repostería. Solo con eso ya mereció la pena el envío.
Usamos Lanna Shipping, en Nueva York. Mi esposa los había usado varias veces a lo largo de los años para enviar cosas a su familia en Tailandia, así que confiaba en ellos. Por palé y medio de cosas —un palé mide cuarenta y ocho pulgadas de alto por cuarenta y dos de largo— nos cobraron 1.500 USD. El precio incluía la recogida, el envío y la entrega de sesenta y dos cajas en Bangkok.
El envío tardaría seis semanas. Dos semanas antes de partir, Lanna vino a casa, hizo el inventario de las sesenta y dos cajas y se las llevó todas en una furgoneta. Si todo iba bien, veríamos nuestras cosas seis semanas después en casa de mi suegra, en Bangkok. Y así fue: cuatro semanas después de llegar a Tailandia, nos entregaron las sesenta y dos cajas, sin abrir y en perfecto estado.
Puedes conseguir hasta cinco presupuestos gratuitos en 24 horas de empresas de mudanzas rellenando el formulario de nuestra página de contacto.
Llevar los documentos importantes
También querrás llevar contigo tus documentos personales importantes. Te recomiendo guardarlos en el equipaje de mano. Estos son:
- pasaportes
- carnés de conducir
- partidas de nacimiento
- escrituras de propiedad
- justificantes de ingresos o nóminas
- certificados o informes médicos
- certificados de matrimonio o divorcio
- títulos, diplomas, certificados y expedientes académicos
- documentos fiscales, tarjetas de la seguridad social o números de seguro
Cerrar y notificar cuentas importantes
Una de las últimas cosas que hicimos mi esposa y yo en Estados Unidos fue cerrar nuestras cuentas bancarias. Después metimos los ahorros en una nueva cuenta corriente de TD Bank. También añadí a un familiar de confianza a la cuenta para que pudiera resolver cualquier problema bancario que surgiera mientras estábamos en Tailandia.
Después avisamos a nuestras cuentas de inversión de que nos mudábamos y cambiamos la dirección de esas cuentas a la de un familiar.
No me cansaré de repetirlo: asegúrate de que tu banco anote en tu cuenta que vives en Tailandia a largo plazo. En los últimos cuatro años, incluso con esa nota en la cuenta, nos han desactivado la tarjeta del cajero al menos una vez al año, casi siempre en el peor momento posible.
Hoy en día nuestra forma de conseguir dinero ha cambiado un poco. Ya no usamos la tarjeta del cajero salvo en una emergencia absoluta.
Ahora usamos Wise para enviar dinero de Estados Unidos a Tailandia, y eso nos ahorra cientos de dólares al año. He probado varios proveedores de transferencias online, y son, con diferencia, los más baratos y rápidos.
En varias ocasiones he recibido la transferencia en menos de veinticuatro horas. Y las veces en que se retrasó más de lo prometido, Wise me regaló la siguiente transferencia.
Seguro médico
Si dejas un trabajo de quince años como hice yo, probablemente pierdas algunas ventajas, como el seguro médico para ti y tu familia. Yo sabía que la sanidad en Tailandia era mucho más barata que en Estados Unidos, así que al principio decidí no contratar seguro.
Sin embargo, con el tiempo decidí contratar un seguro médico para mi familia, y fue la decisión correcta. Un año después de contratarlo me diagnosticaron un tumor cerebral, y el seguro cubrió la mayor parte de los costes. Puedes leer aquí mi experiencia (y mis errores) usando el seguro médico en Tailandia.
Ubicación
En algún momento tendrás que decidir dónde vivir en Tailandia. Nosotros ya sabíamos que viviríamos en Bangkok con mis suegros hasta que nos estabilizáramos e independizáramos, así que esa decisión no nos costó mucha energía ni planificación.
Pero si tuviera que dar un consejo al respecto, diría que no te comprometas con un lugar hasta que hayas viajado un poco o tengas un trabajo asegurado. Vas a querer vivir en un sitio que te haga feliz; al fin y al cabo, no tiene sentido dejar un entorno infeliz por otro.
Y en cuanto encuentres un trabajo estable, seguramente querrás vivir cerca, sobre todo si trabajas en Bangkok. Las horas punta de mañana y tarde hacen que los atascos de Nueva York parezcan un juego de niños.
Si nunca has estado en Tailandia y no sabes dónde alojarte, te recomiendo empezar por leer este artículo sobre los barrios de Bangkok. Después, pregunta en los grupos de Facebook.
Al final, seguramente acabarás viviendo en un lugar que nunca esperabas. A veces todo depende de hacia dónde te lleve el viento, al menos en el caso de mi familia.
Después de mudarte
Ya te has ocupado de toda la planificación y has llegado a Tailandia. Enhorabuena. Puede parecer que lo difícil ya ha pasado y que vas a vivir el resto de tu vida en el paraíso, pero rara vez es así. Llegar a Tailandia es solo la mitad de la batalla; la otra mitad todavía te espera.
Encontrar dónde vivir
Como mencioné antes, teníamos un lugar donde vivir nada más llegar a Tailandia, así que nunca tuvimos que preocuparnos por esa parte. Pero después de tres meses viviendo con la familia de mi esposa, sentimos que era hora de tener nuestro propio espacio.
Enseguida aprendimos que los valores y la estructura familiar tailandeses y estadounidenses difieren bastante. No es que una sociedad sea mejor que la otra: simplemente teníamos nuestra manera de hacer las cosas, y la familia de mi esposa tenía la suya. Y muchas veces nuestros estilos no encajaban bien.
Mi esposa es tailandesa, como decía, pero su mentalidad es más estadounidense que tailandesa, así que no siempre se entendía bien con su madre, su hermana o su hermano.
Al ser la más pequeña de sus hermanos, se esperaba que se encargara de todo lo que nadie más quería hacer o no tenía tiempo de hacer. Su familia esperaba que hiciera recados y ayudara a cuidar a los hijos de su hermano, mientras ella ya tenía que ocuparse de nuestra hija de seis meses.
Sentía la presión de adaptarse a Tailandia y de ser madre primeriza, pero no lograba que su familia la entendiera. En mi opinión, estaba sufriendo lo que se conoce como choque de reingreso cultural.
Así que empezamos a buscar dónde vivir. En aquel momento no teníamos ni idea de las páginas web que existían para alquilar apartamentos en Bangkok, así que mi esposa le pidió ideas a una amiga tailandesa que había vuelto de Estados Unidos y ahora vivía en Tailandia.
Su amiga vivía en un apartamento en The Parkland Srinakarin, así que mi esposa entró en un foro local y empezó a buscar apartamentos allí. Encontramos uno, lo visitamos y nos mudamos unas semanas después.
No fue fácil mudarnos otra vez tan pronto, justo cuando acabábamos de instalarnos en Tailandia, y mi suegra se disgustó mucho porque ya no viviríamos con ella. Pero al final resultó mejor para todos, y nuestras relaciones son mucho más estables.
Encontrar trabajo
Antes de mudarnos a Tailandia decidí que no trabajaría durante los primeros meses en el país. Venía de quince años que se sentían casi como una servidumbre en la América corporativa, así que me di un descanso muy necesario para pasar tiempo con mi esposa y nuestra recién nacida.
Pero cuando alquilamos el apartamento en Bangkok supe que mis vacaciones habían terminado y que tenía que establecerme en Tailandia. También sabía que enseñaría inglés. Formaba parte del plan. Así que saqué mi certificado TEFL en Text & Talk Academy y empecé a dar clases en empresas de Bangkok, Samut Prakan y Chonburi.
Como Text & Talk Academy ya ha cerrado, ahora puedes sacarlo en SEE TEFL, en Chiang Mai. Puedes leer nuestra reseña aquí.
Cuanto más tiempo llevas en Tailandia, más oportunidades surgen. Empecé a ver muchas más posibilidades de trabajo aparte de enseñar inglés. Así que poco a poco fui aceptando menos contratos de clases en empresas y empecé a dedicarme a otras cosas.
En cuanto tengas trabajo, también tendrás que pagar impuestos. Como estadounidense en Tailandia, no hay escapatoria del fisco de tu país. Puedes informarte sobre los impuestos estadounidenses para expatriados en este artículo y sobre los impuestos tailandeses aquí.
Inmigración
Una de las complicaciones de vivir en Tailandia es el sistema de inmigración. En realidad, después de cuatro años aquí, ya no me parece tan complicado. La mayoría de los trámites que tengo que hacer para quedarme en Tailandia ya no me molestan; he aceptado que las cosas son así. Y que te incordien cuatro días al año a cambio de vivir en Tailandia todo el año merece la pena.
Si llegas con un visado de matrimonio como yo, tendrás que presentarte cada noventa días. Y una vez al año, renovar el visado.
Si llegas con un visado de turista, tendrás que buscar la forma de prorrogarlo. Hay bastantes opciones, pero no recomiendo esa vía porque no es legal.
Es más un ritual que otra cosa. Cada año te presentas con tu papeleo como ofrenda, esperando aplacar a los dioses de la inmigración tailandesa. Si tu sacrificio no es suficiente, te condenan a la retención.
Hasta ahora solo he tenido dos problemas serios con inmigración. Una vez el error fue suyo, y la otra, mío. En ambos casos se mostraron muy comprensivos. Así que, a pesar de las críticas que reciben, si entras con una sonrisa (aunque no te devuelvan otra) y pones de tu parte, te tratarán con justicia la mayoría de las veces.
Salud mental y física
Cuidar tu salud es importante en tu país, pero lo es todavía más cuando vives como expatriado. Los expatriados se enfrentan a muchos retos, y esos retos pueden derivar en estrés, ansiedad, depresión o algo peor.
Dejar tu país por lo desconocido en Tailandia requiere valor, pero también trae consigo cierta incertidumbre.
Muchos expatriados se enfrentan a preguntas serias: ¿tomé la decisión correcta? ¿Cómo será mi vida dentro de diez años? ¿Me quedaré atrapado en Tailandia para siempre? ¿Me estoy perdiendo relaciones importantes en casa? Y las redes sociales no ayudan: siempre parece que nos estamos perdiendo los mejores momentos allí.
Incluso a mí me cuesta responder si tomé la decisión correcta para mis hijas (ahora ya tenemos dos). Dejé una carrera estable y a prueba de crisis en Estados Unidos que les habría asegurado un futuro seguro.
Y luego están las diferencias de valores. Tailandia suele dar mucha importancia a las apariencias, la obediencia y la censura, y yo intento criar a dos jóvenes seguras e independientes que, ojalá, algún día sepan defender aquello en lo que creen.
También me pregunto si tendrán un futuro próspero en Tailandia.
Pero después veo cómo están las cosas en Estados Unidos y me doy cuenta de que allí pasa lo mismo. El país se resquebraja por todas partes, la gente pierde el derecho a la libertad de expresión y los niños crecen acostumbrados a la gratificación instantánea.
Así que creo que mis preocupaciones son las mismas que tiene cualquier padre en el mundo. Pero cuando tienes menos gente con la que identificarte en Tailandia, menos gente con quien compartir tus inquietudes, tu bienestar se resiente.
Por suerte tengo a mi esposa y a algunos amigos cercanos con los que hablo regularmente por Skype. Pero conozco a gente que no tiene a nadie, y los he visto perderse en Tailandia. Comen en exceso, no hacen ejercicio y acaban derrumbándose mentalmente.
Buscar ayuda para la salud mental es tabú en Estados Unidos, pero todavía más en Tailandia. Si le dices a alguien que visitas a un psicólogo, pensarán que estás realmente loco. Y ese estilo de vida relajado del mai pen rai, o «no importa», a veces te hace sentir como el extranjero furioso y colorado que a veces se ve en la televisión tailandesa.
Pero si necesitas ayuda, no tengas miedo de buscarla. De hecho, puedes escribirme directamente ([email protected]) y organizamos una llamada por Skype para que te escuche. Otros lo han hecho por mí en el pasado, y no me importa devolver el favor.
Para cuidar tu salud, puedes visitar cualquiera de los preciosos parques de Tailandia. Verás a gente de todas las edades haciendo ejercicio a diario. Es impresionante: nunca había visto a tanta gente en la calle, haciendo ejercicio por la mañana, como en los parques de Bangkok.
También tienes varios gimnasios en Bangkok entre los que elegir. E incluso puedes animarte a estudiar Muay Thai.
Los templos también están abiertos a los extranjeros que quieran meditar.
Cuidar tu cuerpo y tu mente te hará la vida mucho más fácil en Tailandia. Y cuando surjan problemas, podrás sonreír y decir mai pen lai.
Adaptación a largo plazo
A menos que seas Martin Wheeler, que renunció a todas las costumbres occidentales por el estilo de vida tailandés, vas a querer llevar una vida equilibrada en Tailandia. Vas a querer las ventajas de vivir en el país, junto con algunas de las comodidades de Estados Unidos.
Cultura y sociedad tailandesas
Después de cuatro años criando una familia y totalmente inmerso en la sociedad tailandesa, ya casi nada me sorprende. Ni para bien ni para mal: simplemente, la vida aquí se ha convertido en, bueno, la vida.

Me levanto con el despertador a las 5:00, hago ejercicio, leo, ayudo a preparar a las niñas para el día, desayuno, trabajo y paso las tardes con mi familia. Algunas noches trabajo en un segundo empleo. Antes de dormir, a veces leo o veo una película con mi esposa.
Suena emocionante, ¿eh?
Claro, el paisaje y la temperatura son mucho mejores que en Nueva Jersey, pero la novedad de vivir en Tailandia se desvaneció hace tiempo. Eso no quiere decir que ya no le saque partido a vivir aquí, ni que haya dejado de aprender sobre la cultura, o incluso sobre mí mismo.
Una cosa que nunca deja de sorprenderme, por ejemplo, es cuánto adoran los tailandeses a los niños. Puedes hablar todo lo que quieras de templos, playas y comida, pero para mí esta es la diferencia más importante entre Estados Unidos y Tailandia.
En Estados Unidos te hacen sentir como si molestaras a los demás con tus hijos. En Tailandia, en cambio, los niños son bienvenidos casi en todas partes, incluido el trabajo. En Estados Unidos existe un día llamado «lleva a tus hijos al trabajo», pero aquí en Tailandia, si no encuentras quien te cuide a los niños, puedes llevarlos contigo, y normalmente los reciben con los brazos abiertos.
En las cafeterías que suelo frecuentar, a mis hijas les regalan comida y bebida gratis, el personal les compra pequeños juguetes o pegatinas, y a los demás clientes no les importa que corran de un lado a otro haciendo tonterías.
De todas las ventajas de vivir en Tailandia, esta es la que más me sorprende. No sé qué pasará si volvemos a Estados Unidos y mis hijas tengan que llevar los zapatos puestos en los restaurantes y quedarse sentadas a la mesa hasta que todos terminen de comer.
Otro aspecto de la cultura tailandesa que siempre me sorprende es el nivel de confianza que muestran los tailandeses. Por supuesto, no quiero generalizar, porque siempre hay alguna manzana podrida. Pero fíjate en los restaurantes, por ejemplo.
Al menos una vez al mes me pasa que pido la cuenta en un restaurante o en un local del centro comercial y resulta que solo aceptan tarjeta si superas un mínimo. Cuando pregunto al personal si puedo ir al cajero a sacar efectivo, siempre me dicen que sí. Confían plenamente en que voy a volver, incluso si el cajero está lejos.
Si intentara esto alguna vez en Estados Unidos, seguro que me pedirían dejar algo de valor como garantía, como el móvil, el portátil o la cartera.
Estos aspectos, y otros más, son lo que más me gusta de la sociedad tailandesa.
Pero si quieres integrarte, no puedes dejar que las diferencias de Tailandia te molesten. Tailandia no es Estados Unidos, y tampoco se parece a ningún otro país vecino de Asia. Tailandia nunca ha sido colonizada, y por eso sigue siendo profundamente tailandesa, tal y como cabría esperar.
El consejo más importante que puedo dar a quien quiera quedarse en Tailandia a largo plazo es este: aléjate de los foros. Son un refugio para los expatriados más negativos y amargados de Tailandia, y te convencerán de que es el peor lugar del mundo, aunque ellos mismos se hayan mudado aquí.
También he escrito sobre esto con más detalle en What’s On Sukhumvit.
En lugar de rastrear internet en busca de historias anónimas sobre Tailandia, pregunta a personas que sepas que te darán una imagen justa del país. Lee blogs que ofrezcan puntos de vista objetivos y subjetivos. Lee Thailand Starter Kit con regularidad.
El idioma tailandés
Llevo tiempo aprendiendo poco a poco a leer, escribir y hablar tailandés. Una vez al año me apunto a un curso, solo para mantener lo que sé y añadir algún truco nuevo. No estoy contento con mi nivel, porque siento que debería ser un experto después de once años viajando y viviendo en Tailandia. Pero mi esposa habla inglés, así que en casa usamos inglés, y fuera de casa recurro a ella cuando necesito ayuda con comunicaciones más complejas.
Eso sí, estoy convencido de que los creadores del tailandés me han jugado una mala pasada. ¿Cómo si no explicar que «cerca» y «lejos» sean casi la misma palabra en tailandés? «Cerca», con tono descendente, es ใกล้, o glâi. Y «lejos», con tono medio, es ไกล, o glai. Aunque las dos palabras se escriben de forma distinta, si no captas el matiz sutil del tono al hablar, puede que acabes viajando más lejos de lo que pensabas.
Luego están los clasificadores tailandeses. Casi todos los sustantivos en tailandés tienen uno, y esto también lo aprendí a las malas. Antes traducía todo lo que quería decir en tailandés directamente del inglés.
«Tengo dos hijos / mee song luk», solía decir en tailandés. Y los tailandeses me miraban con extrañeza. No sabía, sin embargo, que «luk» no solo significa «hijos», sino también «pelotas».
«Jorn, Jorn», querrás decir «mee luk song kon, maiiiii?/¿tienes dos hijos?»
«Sí, eso quería decir», respondía yo. «Pero si tengo dos hijos, ¡entonces también debo tener dos pelotas!»
Si quieres encontrarte en líos parecidos, aprende tailandés a las malas. Si prefieres evitar presumir sin querer de tus genitales, estudia tailandés en un entorno formal.
Ahora mismo voy a Pro Language, en Chonburi, una vez por semana, y estoy muy contento con mi profesora.
Pero si no tienes tiempo de ir a una escuela de idiomas, puedes aprender tailandés online. Es difícil decir cuál es la mejor web, porque la experiencia de cada uno es subjetiva. Pero después de probar ThaiPod101.com, sería mi segunda opción después de una escuela presencial.
Hacer amigos
Cuando te mudes a Tailandia, querrás rodearte de cosas conocidas: comida, entretenimiento y gente occidentales. Por mucho que me encante vivir en la sociedad tailandesa, si no tuviera un poco de mi propia cultura a la que recurrir, me volvería loco.
Por eso es importante hacer amigos. Suele ser más fácil hacer amistad con gente con la que tienes algo en común, igual que en casa. Así que yo tiendo a conocer amigos a través de actividades como el ciclismo o el Muay Thai.
Pero hay muchos sitios donde hacer amigos occidentales en Tailandia. Puedes empezar en tu propio barrio; yo hice amigos de toda la vida en el primer apartamento en el que vivimos. Y aunque nos hemos mudado a otra zona, seguimos en contacto y quedamos regularmente para cenar o juntar a las familias.
Luego están los innumerables grupos de Facebook y los eventos de networking en Tailandia. La mayoría de esos grupos organizan quedadas habituales en bares y restaurantes, donde seguro que haces amigos. Pero yo soy un poco tradicional: prefiero conocer gente por casualidad.
Ahora, te toca a ti
Si te interesa mudarte de Estados Unidos a Tailandia, echa un vistazo a nuestra suscripción premium. Está repleta de trucos y consejos para expatriados que te ahorrarán miles de dólares al año en Tailandia.