Puntos clave
- Los alquileres de casas adosadas empiezan sobre 7.000 THB/mes en zonas menos atractivas, suben a 20.000-30.000 THB en ubicaciones céntricas más antiguas y superan los 75.000 THB por una casa independiente bien cuidada y con jardín.
- Las casas no incluyen gimnasio, piscina ni personal de mantenimiento in situ, así que hay que contar aparte con la cuota del gimnasio y los gastos de reparación que en un condominio suelen venir incluidos.
- La mayoría de las casas de Bangkok quedan lejos de las líneas de BTS y MRT, por lo que el desplazamiento diario exige más planificación.
- La seguridad se puede resolver de forma improvisada: alquilar frente a un condominio con vigilancia 24 horas es una manera barata de tener a alguien pendiente de la propiedad.
This article will take approximately 3 minutes to read. Don't have the time right now? No worries. Email the ad-free version of the article to yourself and read it later!
Las casas adosadas de Bangkok pueden ofrecer muy buenas condiciones en cuanto a espacio y esa sensación de «hogar» que se busca por el dinero invertido. Los precios arrancan alrededor de 7.000 THB en las zonas menos atractivas de la ciudad. Por un sitio básico, algo antiguo pero céntrico, hay que contar con 20.000 a 30.000 THB. Si se plantea compartir piso con un presupuesto ajustado, puede ser una opción interesante que ofrece mucho espacio, siempre que se esté dispuesto a asumir algunas incomodidades.
Para quien busque una casa independiente, céntrica, bien cuidada, amueblada y con jardín, será difícil encontrar algo por menos de 75.000 THB.
[thrive_leads id=’11038′]
Las principales preocupaciones a la hora de vivir en una casa en Bangkok son las instalaciones, el mantenimiento y la seguridad. Al no haber instalaciones propias, hay que sumar el coste del gimnasio, hotel o club deportivo si se quiere entrenar en un lugar con aire acondicionado. Tampoco hay personal contratado que arregle algo en el momento en que se estropea, ni nadie que vigile la casa mientras se está fuera. Además, las casas suelen quedar lejos del BTS/MRT, lo que complica moverse por Bangkok.
Un amigo utiliza un truco curioso para resolver el tema de la seguridad: alquiló una casa frente a un edificio de condominios que cuenta con vigilancia las 24 horas. Al hacerse amigo de los guardias y regalarles algo por las fiestas, no solo se ha ganado su simpatía, sino que además tiene a alguien pendiente de su propia casa. Con una cuota en un club deportivo cercano y la dirección de algún buen mecánico recomendado por los vecinos, el resto queda cubierto.
La opción más sencilla es optar por un apartamento que ya incluya todas las comodidades, pagando un precio que cubre la gestión de todos estos aspectos.